Sonajero para Ayla
Hablando con Kora (mamá de Ayla) descubrí que teníamos algunas cosas en común, entre ellas hacer punto. Como en esta ocasión no me había llevado mis "herramientas" de trabajo le pedí que me prestara unas lanas y un ganchillo. En unas dos horas, después de improvisar con ayuda de mi amiga el interior del sonajero con lo que teniamos a mano, acabé el sonajero.
Me encantó ver la cara de alegría cuando se lo di, sus caras lo decían todo.
Junto con el sonajero les regalé una de mis acuarelas que pinté estando allí.
Los niños de mis amigos y los míos encontraron un pequeño lagarto al que pusieron de nombre greenman, fue mi modelo para la acuarela.
Lo hemos pasado genial estas mini vacaciones, esperamos volver pronto a disfrutar de la naturaleza gallega y ver como a crecido la pequeña Ayla.